El Reino Unido reiteró este jueves que las acusaciones y las medidas punitivas impulsadas por Argentina contra firmas que operan en las Islas Malvinas resultan “inaceptables” y no cuentan con sustento jurídico, al tiempo que aseguró su apoyo pleno a las empresas que desarrollan actividades en el archipiélago. El pronunciamiento oficial llegó poco después de que Buenos Aires difundiera los pormenores de su proyecto de Ley de Soberanía Nacional, que fue elevado al Congreso.
En la comunicación, la funcionaria británica Kumaran subrayó la postura histórica de Londres sobre las Malvinas: el territorio es británico, sus habitantes deben poder gestionar sus recursos naturales como crean oportuno y ese derecho forma parte de su autodeterminación. Además, afirmó que en las últimas semanas Argentina ha continuado tomando medidas de presión contra empresas e individuos que suministran bienes y servicios, directa o indirectamente, a las islas, incluso en el sector de hidrocarburos. Por ello, cargó contra las acusaciones, al insistir en que resultan inaceptables y sin fundamento legal, según un informe del Ministerio de Asuntos Exteriores, Brexit y Desarrollo.
Kumaran recordó además que Argentina ya ha empleado presiones económicas contra los isleños en otras oportunidades, pero afirmó que la economía de las Malvinas continúa con buen ritmo. En su interpretación, el Reino Unido mantiene sintonía con la comunidad internacional y considera ilegítimo politizar mecanismos internacionales para sancionar a quienes hacen negocios en Malvinas. El llamado concluyó señalando que existen amplias oportunidades para las empresas.
La postura británica forma parte de una secuencia de acciones iniciada el 15 de septiembre, cuando Londres publicó conjuntamente una guía titulada “Haciendo negocios con las Islas Malvinas”. El documento está dirigido a compañías que operen en el archipiélago o que suministren bienes y servicios de forma directa o indirecta, y define la posición oficial ante las medidas legales que Buenos Aires viene aplicando contra firmas del sector hidrocarburífero.
El documento señala que Argentina no ejerce soberanía ni jurisdicción sobre el archipiélago, y que su legislación interna no se aplica allí ni a las empresas que desarrollan actividades en ese territorio. También advierte que no existe base jurídica para que tribunales extranjeros hagan respetar las medidas argentinas contra esas firmas.
Además, el gobierno británico ofreció una intervención directa para respaldar a subsidiarias o proveedores que enfrenten presiones en terceros países y recomendó a quienes reciban comunicaciones oficiales buscar las vías institucionales disponibles para salvaguardar sus operaciones. La guía apunta a reforzar la defensa de los intereses comerciales británicos en el marco de la disputa por la soberanía.