La presidenta del bloque La Libertad Avanza en el Senado, Patricia Bullrich, adelantó que la Cámara alta abordará el próximo jueves la reforma de la Carta Orgánica del Banco Central de la República Argentina (BCRA), un proyecto económico prioritario para el gobierno de Javier Milei. Si la iniciativa recibe aprobación sin modificaciones, quedará convertida en ley.
El texto obtuvo dictamen el miércoles anterior, en un plenario de las comisiones de Economía Nacional e Inversión y de Presupuesto y Hacienda. En el debate participaron el presidente del BCRA, Santiago Bausili, y su vicepresidente, Vladimir Werning. La Cámara de Diputados ya le había dado media sanción el 26 de agosto.
Bullrich hizo el anuncio durante una exposición ante el Colegio de Abogados de la Ciudad de Buenos Aires, presidido por Fernanda Mierez, en un almuerzo celebrado en la sede de la calle Montevideo. Acompañaron a la senadora representantes de destacados estudios jurídicos, entre ellos Marval O’Farrell Mairal, Cassagne, Beccar Varela, Bomchil, Allende & Brea, Martínez de Hoz & Rueda, PAGBAM y Bruchou, entre otros.
La versión vigente de la agenda indica que la séptima sesión del periodo ordinario podría llevarse a cabo ese día en la Cámara alta. En paralelo, figura el proyecto Inocencia Fiscal II, que cuenta con media sanción de Diputados y dictamen de comisión.
El oficialismo busca ampliar la batería de temas en tratamiento, entre ellos la reforma del régimen de biocombustibles y acuerdos para transferir competencias penales de la Nación a la Ciudad de Buenos Aires.
La reforma del BCRA centraliza el foco de la agenda oficial. Entre sus ejes, establece como misión primordial la preservación del valor de la moneda nacional, modifica el marco de objetivos vigente desde la reforma de 2012 y impone límites más estrictos al financiamiento del Tesoro. También endurece los requisitos para destituir al presidente y a losDirectores del ente, elimina el concepto de reservas de libre disponibilidad, ajusta la distribución de utilidades y crea un mecanismo para cancelar progresivamente las letras intransferibles y los adelantos transitorios acumulados en el activo del banco.
Bullrich presentó la iniciativa como un paso para dotar al BCRA de mayor autonomía frente al poder político y para fijar reglas que permanezcan sin importar quién gobierne. En su lectura, se busca evitar que la autoridad monetaria funcione como “un apéndice del Ministerio de Economía o del gobierno”.
Entre los puntos destacados, la senadora subrayó la prohibición de emitir para financiar al Estado y la prohibición de “alimentar al Tesoro” como pilares centrales de la reforma. La主 reforma continúa generando debates en el arco político, con miras a consolidar un marco institucional más independiente para la política monetaria.