La Agencia Nacional de Telecomunicaciones (Anatel) concedió autorización para que Vivo, en conjunto con Starlink, lleve a cabo una prueba piloto destinada a evaluar el uso del internet satelital de la empresa de Elon Musk en teléfonos móviles. El objetivo es analizar el desempeño del servicio en Brasil, especialmente en áreas donde la cobertura de las redes móviles es deficiente o inexistente, y la prueba se extendería hasta finales de 2026.
En la fase inicial, el servicio se limitaría a funciones básicas: llamadas y mensajes de texto (SMS). No se contempla, por el momento, la transmisión de datos móviles ni el acceso a internet desde el teléfono, una limitación significativa para usuarios que esperan una conexión completa. Además, la prueba está restringida a ciertos dispositivos que cuentan con chips de Vivo; eso no implica que todos los clientes de la operadora puedan usarla ni que el servicio esté abierto al público.
Anatel autorizó la continuidad de las evaluaciones con el fin de optimizar la tecnología antes de considerar una posible disponibilidad comercial. Por ahora, la autorización especifica que Vivo es la única operadora involucrada en esta etapa de pruebas, lo que restringe la implementación a un grupo limitado de dispositivos y condiciones técnicas.
Starlink opera con una constelación de satélites de órbita terrestre baja, lo que acorta la distancia que deben recorrer las señales y favorece la comunicación en zonas con infraestructura terrestre escasa. En Brasil, la iniciativa cobra relevancia para tramos largos y regiones rurales donde las antenas habituales no alcanzan cobertura.
Entre los posibles beneficios que se buscan, además de las emergencias y desplazamientos por carreteras aisladas, figura comprobar la viabilidad de la comunicación básica fuera de cobertura móvil. Aun así, la información difundida no especifica modelos compatibles, métodos de activación de la prueba ni criterios de elegibilidad para usuarios.
La autorización de Anatel, reiteramos, se limita a pruebas y no implica un lanzamiento comercial. En este momento, la participación se circunscribe a Vivo, y cualquier ampliación hacia servicios de datos, más usuarios o nuevas regiones dependerá de los resultados técnicos y de decisiones regulatorias posteriores.
Este avance se da en el marco de la expansión internacional de Starlink, que ya operaba en Emiratos Árabes Unidos con una licencia de diez años y cuyas autorizaciones abarcan conectividad para particulares, empresas y entidades gubernamentales, así como usos en sectores marítimo y aeronáutico. Irak se incorporó al servicio en julio, mientras Arabia Saudita aún aguarda aprobación regulatoria.