La jornada en el circuito Madring, de 5,4 kilómetros, dejó en claro que Colapinto estuvo por delante de Gasly durante la mayor parte del fin de semana. El equipo Alpine vio al argentino superar al francés en casi todas las sesiones, salvo la segunda práctica libre.
En la clasificación, Gasly no pudo contrarrestar el rendimiento de su compañero: Colapinto le sacó tres décimas en el duelo directo, y, en el tercer tramo, el argentino se quedó con la novena posición, mientras el francés partió 14º.
En la carrera, Colapinto arrancó de forma destacada, ganando dos lugares y manteniéndose en el top ten, mientras administraba el desgaste de las gomas duras a lo largo de 42 vueltas. Gasly, por su parte, apostó a una estrategia ligada a la aparición de un coche de seguridad para ajustar su parada, ya que partió con ditos compuestos. Sin embargo, esa situación no se dio.
Con el paso de las vueltas, la frustración de Gasly fue aumentando y quedó evidente cuando su ingeniero le pidió entrar a boxes para cambiar neumáticos. La señal de “Franco está detrás” encendió la discusión, ya que el francés sabía que Colapinto tenía mejor ritmo y necesitaba superarlo para pelear con Liam Lawson (Red Bull) o, al menos, alejarse de Oscar Piastri (McLaren), que acechaba. La tensión también se hizo audible para Colapinto.
Gasly no aceptó la instrucción y cortó el diálogo por radio. Finalmente, el francés dejó la pista en el penúltimo giro y recibió una penalización de cinco segundos por exceso de velocidad en pit lane, quedando 12º, a una vuelta, fuera de la zona de puntos. Colapinto, en tanto, sumó cuatro puntos por su séptimo puesto en las 57 vueltas.
Alpine publicó un comunicado en el que Gasly afirmó sentirse frustrado por la situación.