El próximo estreno de Grand Theft Auto VI, programado para el 19 de noviembre, ya parece afectar el mercado de consolas. Según Nielsen HQ, las ventas de PlayStation 5 crecieron un 33% en Reino Unido en la última semana, mientras que las de Xbox Series X/S aumentaron un 34% frente al periodo anterior.
Este repunte coincide con la publicación de imágenes del juego, que mostró un nuevo gameplay y se difundió en Netflix el jueves 27 de agosto. Las escenas parecieron generar una notable repercusión entre la comunidad de jugadores.
Aunque los datos abarcan un mercado reducido y un marco temporal limitado, reflejan el potencial impacto de un título de Rockstar Games incluso antes de su llegada a las tiendas.
El material en cuestión logró 31,1 millones de espectadores en Netflix durante sus primeros días, y el video oficial del juego superó los 22 millones de reproducciones en YouTube, cifras que subrayan el interés generado.
Estas señales llegan en un momento complicado para el mercado de hardware. Sony y Microsoft esperan que los grandes lanzamientos de la temporada navideña reactiven el interés por las consolas de la generación actual.
GTA VI es uno de los títulos más esperados de los últimos años y su salida podría convertirse en un motor importante para las ventas de consolas. El juego llegará a PlayStation 5 y Xbox Series X/S, lo que podría motivar a muchos jugadores que aún no se pasaron a la nueva generación a actualizar sus equipos.
Entre otros datos, Nielsen HQ señala que la PS5 Pro está disponible en la tienda oficial de Sony, aunque con una presencia considerablemente más limitada en los puntos de venta físicos.
El incremento en ventas llega tras un periodo difícil para la industria del hardware. En Reino Unido, las ventas de consolas acumuladas hasta finales de julio mostraron una caída del 14,4% interanual. En Estados Unidos, julio marcó el peor mes desde 2020 para el sector, influido por problemas de producción y la escasez provocada por la pandemia.
En este contexto, los grandes lanzamientos de videojuegos pueden funcionar como un motor clave para la demanda de hardware y software.