La historia del bitcoin arranca con la propuesta de Satoshi Nakamoto en 2008, cuando la primera criptomoneda se presentó al mercado con un objetivo de descentralización y una crítica al sistema monetario tradicional tras la crisis financiera global.

La reacción de los mercados ante la victoria electoral de Donald Trump se tradujo en un impulso para las principales criptomonedas. A fines de 2024, Bitcoin tocó un nuevo techo histórico por encima de los 107,000 dólares la unidad, impulsado por la idea del presidente de Estados Unidos de crear una reserva estratégica en BTC dentro del país.

Este año, las divisas digitales se mantienen como un foco de atención; las decisiones políticas en Washington y los avances en modelos de inteligencia artificial podrían jugar un papel decisivo en su cotización. En particular, tras la presentación del nuevo modelo de IA chino DeepSeek, Bitcoin y otras criptomonedas registraron caídas en la mayoría de los mercados.

El precio de Bitcoin para este día, a las 14:00 horas (UTC), es de 77,376.93 dólares por unidad. En el último día mostró un aumento de 0.39%, mientras que en los últimos 60 minutos la variación fue de 0.0%.

Hoy, Bitcoin figura en el tope del ranking de popularidad dentro del mercado digital. Su máximo histórico alcanza 126,198 dólares por unidad.

En marzo del año anterior, la criptomoneda logró otro máximo histórico, superando valores previos y consolidándose como la referencia del sector, acercándose a los 73,000 dólares. Ese desempeño respondió a un flujo de inversiones sin precedentes hacia las criptomonedas, un fenómeno relevante para el ámbito financiero digital, según analistas.

Diversos expertos señalan que el repunte obedece a una combinación de factores: adopción institucional, búsqueda de alternativas de inversión ante la incertidumbre económica global y la innovación continua en la tecnología blockchain que respalda a Bitcoin y otros activos digitales. Según Bloomberg, este conjunto de circunstancias genera un entorno favorable para el crecimiento sostenido.

Para comprar o intercambiar bitcoins, se recurren a plataformas especializadas. El precio fluctúa en función de la oferta, la demanda y la actividad de los usuarios, por lo que puede moverse más rápido que las monedas tradicionales; en la medida en que más gente esté interesada en adquirir una determinada divisa, esa demanda tiende a impulsar su valor.