El Banco Nación difundió un Informe Económico en el que advierte que, si bien el deterioro en el mercado crediticio mostró una desaceleración reciente, los niveles de morosidad se mantendrán elevados durante un periodo prolongado hasta que los procesos de refinanciación comiencen a impactar a la morosidad tanto en préstamos bancarios como no bancarios.

A diferencia de otras interpretaciones provenientes del ámbito público, el Nación sostiene que la mora no se origina por fallas de las instituciones al otorgar crédito ni por decisiones erróneas de los individuos al endeudarse. Según el informe, la irregularidad estaría ligada a factores macroeconómicos.

Se indica que el deterioro observado desde mediados de 2024 está asociado a la convergencia de tres elementos: un impulso amplio en la expansión crediticia, un incremento en la carga financiera de hogares y empresas, y un contexto de tasas de interés más exigentes.

En cuanto al origen de la desaceleración de la mora, el Nación apunta a que la menor frecuencia de empeoramientos en las financiaciones, la estabilización de indicadores vinculados a la carga financiera y la creciente refinanciación son señales compatibles con una menor velocidad de deterioro.

No obstante, el informe también señala advertencias: la degradación continúa concentrándose principalmente en los hogares, especialmente entre los deudores más jóvenes, quienes cuentan con múltiples relaciones crediticias y usuarios de proveedores no financieros de crédito. Además, subraya diferencias relevantes entre la incidencia de la mora cuando se analiza por cantidad de clientes frente a la que se observa por el monto de deuda, lo que revela una difusión social del fenómeno que va más allá de lo patrimonial.

En ese marco, el Nación destaca cinco cuestiones que serán centrales para el “monitoreo de riesgos” de la entidad durante lo que resta de 2026, las cuales serán objeto de seguimiento, aunque el extracto público no especifica cuáles son.