Aunque los ciberataques siguen presentes en el entorno digital, para las entidades financieras existe un riesgo más frecuente y menos visible: las fallas internas de sus propias plataformas. Esa es la lectura de Atentus, empresa especializada en monitoreo y gestión de la experiencia digital.
En una conversación con Infobae, Jessica Gutiérrez, Country Manager de Atentus para México, señaló que los cortes de servicio durante actualizaciones o mantenimientos ocurren con una frecuencia significativamente mayor que los incidentes de seguridad, y que su impacto acumulado en el negocio suele ser superior al de ataques cibernéticos.
A nivel operativo, la ejecutiva afirmó que la suma de pérdidas derivadas de interrupciones supera a lo conocido por ciberataques a lo largo de la historia del sector financiero. Una gran parte de los problemas de intermitencia se concentra en las ventanas de mantenimiento planificado de los sistemas.
Las áreas de tecnología suelen anunciar estas intervenciones en horarios de baja actividad, entre la medianoche y las cinco de la mañana, asumiendo que el efecto sobre los usuarios será mínimo. No obstante, la experiencia de Atentus revela que ese calendario raramente se cumple. “Muchas veces dicen que será de medianoche a cinco y la tarea se extiende mucho más”, explicó Gutiérrez.
La ejecutiva dijo que parte del retraso se debe a que las pruebas de calidad se realizan en entornos controlados que no replican las condiciones reales de uso, lo que genera un desfase entre lo probado y lo que ocurre en producción.
Este desfase es la causa principal por la que actualizaciones catalogadas como “sin impacto para el usuario” terminan afectando funciones básicas. Entre ellas, el inicio de sesión, las transferencias dentro de la misma institución y las operaciones con terceros figuran entre los flujos críticos que suelen verse afectados.
Gutiérrez añadió que, si bien muchas entidades cuentan con áreas de control de calidad (QA) para validar cambios, estas pruebas se realizan con un número reducido de cuentas y en condiciones que no reflejan el tráfico real. Cuando el cambio llega al entorno productivo, el volumen de usuarios conectados supera lo que esas pruebas pudieron simular.
La propuesta de Atentus es un servicio de monitoreo continuo, disponible las 24 horas, que se apoya en la simulación de usuarios sin replicar el volumen total de tráfico de una plataforma. Según la ejecutiva, este enfoque permite identificar tendencias de degradación del servicio antes de que se traduzcan en caídas generalizadas, y las mediciones se segmentan para distinto tipo de operaciones.