Buenos Aires, 28 de octubre (NA) — En un marco de desencuentros entre Milei y Lula da Silva, el Gobierno argentino ratificó su voluntad de mantener la relación comercial con Brasil, que ocupa el lugar de socio dominante para Argentina. El secretario de Coordinación de Producción, Pablo Lavigne, afirmó que las relaciones comerciales probablemente continuarán dialogando en el mismo eje de los últimos tres años, pese a diferencias políticas.
Lavigne añadió que, en la práctica, ambos países pueden actuar como sustitutos en ciertos ámbitos y al mismo tiempo ser complementarios en varios otros. Remarcó que Brasil es, entre otros rubros, el principal destino de las pick-ups argentinas, y que también demanda gas argentino con creciente intensidad, además de necesitar urea.
Las palabras del funcionario se dieron en pleno contexto de la huida del senador Flávio Bolsonaro hacia Estados Unidos, movimiento que dependió de apoyo del Gobierno nacional, según la lectura oficial. A la vez, Lavigne reconoció que quedan por resolver protocolos y aspectos operativos vinculados a la frontera, aunque subrayó que la relación comercial permanecerá activa y que se continuará trabajando a nivel de Estado entre ambas naciones.
“Vamos a seguir gestionando las relaciones entre Estados, como corresponde a dos países vecinos”, enfatizó.
En otro tramo de su intervención, el secretario habló sobre la situación macroeconómica, señalando que el modelo económico argentino se apoya en las exportaciones y que su consolidación demanda tiempo y esfuerzo. Bajo la dirección del equipo encabezado por Luis Caputo, la actividad próxima al contexto actual muestra una mejora gradual mes a mes, y la menor inflación, junto con otros factores, empieza a reactivar sectores rezagados, en particular la construcción, que representa cerca de un tercio de la industria.
Sobre el plano salarial, aseguró que el salario real lleva cuatro o cinco meses en terreno positivo. Admitió que para que ese avance se perciba plenamente debe haber un periodo de acumulación, y estimó que los efectos podrían hacerse más visibles hacia el primer trimestre del próximo año.



