En la previa del Gran Premio de México de Fórmula 1, Franco Colapinto recibió una prenda que fusiona los colores de su país y del anfitrión. El piloto de Alpine mostró entusiasmo y dejó en claro que la cita mexicana tiene un lugar especial en su calendario.

Entre risas, comentó que muchos quieren verlo lucir la camiseta. La escena ocurrió en un momento destacado de una de las carreras más esperadas de la temporada, junto al Gran Premio de Brasil, fechas en las que siente un acompañamiento muy fuerte de la hinchada latinoamericana.

Colapinto dijo que, para él, estos dos fines de semana son de los que más espera porque puede reencontrarse con la gente que quiere y se siente «como en familia» cuando corre en México. Expresó su alegría por estar en la Ciudad de México y reveló que espera sacar provecho del apoyo para obtener un buen resultado con Alpine.

En lo deportivo, el argentino dijo que habrá que estar atento al comportamiento del coche durante el fin de semana. El Autódromo Hermanos Rodríguez presenta una particularidad importante: la ciudad se sitúa a más de 2.200 metros sobre el nivel del mar, lo que plantea un desafío técnico para los equipos de Fórmula 1.

Colapinto explicó cómo impacta la altura en el funcionamiento de los monoplazas: el auto se comporta de manera distinta, con mayor carga aerodinámica, y hay menos oxígeno y refrigeración disponible. En este contexto, mencionó que elementos como el mate pueden aportar un pequeño plus.

El objetivo del piloto de 21 años es aprovechar cada oportunidad para sumar puntos para Alpine en una temporada exigente y consolidar su rendimiento. “Vamos a salir a dar lo mejor y a intentar sumar”, afirmó.

La jornada en México arrancará el viernes 30 de octubre con las primeras prácticas, continuará el sábado 31 con la clasificación y cerrará el domingo 1 de noviembre con la carrera principal. Para Colapinto, estas dos citas latinoamericanas representan momentos clave para demostrar su rendimiento ante su público.