En Buenos Aires, el 29 de octubre, comenzaron los trabajos de pavimentación de la pista del Autódromo Oscar y Juan Gálvez, dentro de la obra de infraestructura deportiva más ambiciosa de la historia del circuito. El objetivo es adaptar el trazado para alojar el regreso del MotoGP y dejar las condiciones listas para la eventual llegada de la Fórmula 1.
El avance reciente consistió en iniciar el asfaltado en la recta opuesta, tras varias semanas de pruebas. Los equipos aprovecharon zonas de escapes y las extensiones de varias curvas para probar la mezcla de asfalto, calibrar equipos y entrenar a los operadores que integran el operativo de pavimentación.
El MotoGP ya tiene fecha confirmada para volver a Buenos Aires: del 9 al 11 de abril, con entradas en venta, en el marco del nuevo Autódromo porteño. A la vez, crece la expectativa de traer nuevamente la Fórmula 1 al circuito argentino.
El secretario de Deportes, Fabián Turnes, destacó que el inicio del asfaltado representa un hito clave en la transformación del Autódromo. Sostuvo que la ciudad podría volver a ubicarse en el centro del automovilismo mundial, con un circuito acorde a los estándares internacionales y una infraestructura capaz de albergar competencias de alto nivel, lo que esta etapa ayuda a visualizar con mayor claridad.
La labor de pavimentación se desarrolla de forma coordinada entre tres frentes de trabajo, que avanzan de manera simultánea para cubrir toda la extensión de la pista. Cada grupo está conformado por un camión que transporta el asfalto caliente, una pavimentadora terminadora y dos rodillos, sumando un total de 12 equipos de gran porte.
Autopistas Urbanas (AUSA), responsable de la ejecución, incorporó en este operativo el sistema SmoothRide, tecnología de última generación orientada a trasladar con fidelidad el diseño desarrollado por el ingeniero Hermann Tilke a la realidad de la pista. El sistema opera en tres fases: primero, un Escaneo de Alta Velocidad para mapear la superficie existente; luego, un Diseño de Superficie basado en esos datos para definir espesores y ajustes; y, por último, una Pavimentación Automatizada que convierte el plan en la carpeta de rodamiento.



