La corredora australiana Joanna Wietrzyk, campeona mundial en su categoría, obtuvo la victoria en la prueba Pro Women de Hyrox disputada en Beijing, a pesar de sufrir una incontinencia gastrointestinal a mitad del recorrido. La competencia, que se corre en formato indoor, combina ocho kilómetros de carrera con ocho estaciones de fuerza y resistencia.
Wietrzyk continuó la prueba y completó el resto del circuito pese al incidente, terminando con restos de materia fecal en su cuerpo. Este episodio generó cuestionamientos sobre la exposición sanitaria a la que pueden estar sometidos otros atletas y sobre los protocolos para interrumpir una prueba.
Tras la carrera, la deportista compartió un mensaje en Instagram —cuenta con más de 110.000 seguidores— en el que se disculpó ante China, sus compañeras de competencia, los espectadores y la organización HYROX, y aceptó la responsabilidad por haber continuado la prueba. Afirmó que, si bien se encontraba bien al iniciar la carrera, lamentó no haberse retirado y destacó que debería haber tomado una decisión diferente en su momento. También señaló que aprendería de la experiencia y que existen otros aspectos de la vida que deben ponderarse por encima de la competencia, dejando en claro que dar un paso al costado puede ser lo correcto en ciertas circunstancias.
Más allá de su descripción de la decisión, Wietrzyk anunció, tras vencer a 152 competidoras de su categoría y marcar 1 hora, 1 minuto y 23 segundos, que se retiraría de forma retroactiva de la carrera y renunciaría a los puntos obtenidos. Después de cruzar la meta, recibió atención médica y publicó desde una camilla una imagen con un mensaje asociado a su victoria; minutos después, la eliminaría ante las críticas por su continuidad en el evento. En las publicaciones posteriores, intentó agradecer a quienes la acompañaron y aseguró que tomará un tiempo para recuperarse, reflexionar y cuidar de ella y de su familia, lejos del ruido mediático.
Las imágenes del episodio llegaron a encender el debate sobre las condiciones de un evento bajo techo y los protocolos vigentes para decidir interrumpir una competencia cuando surge una complicación de este tipo.