La Cámara de Diputados inició el tratamiento de varios proyectos relacionados con el endeudamiento de hogares y de empresas. La oposición consiguió que las comisiones de Defensa del Consumidor y de Finanzas empiecen a trabajar sobre más de cincuenta expedientes, para definir un despacho que lleve al recinto para su votación.
Para Sebastián Galmarini, el tema no admite más demoras y expone una realidad que el Gobierno, hasta hace poco, negaba. En diálogo con Infobae, el legislador afirmó que hoy existe un acuerdo para emplazar a las comisiones a definir qué normativa presentar al pleno y otorgar media sanción.
Galmarini detalló diferencias en los niveles de morosidad: alrededor del 12% en el segmento de las familias dentro del sistema bancario, cerca de 3,5% entre las empresas y más de 33% en el universo de fintech. En su visión, la consecuencia es un proceso de sustitución del crédito tradicional: quien no accede al banco termina buscando financiamiento en fintechs, con criterios de scoring distintos.
Según explicó, estas fintechs evalúan variables distintas a las de las entidades tradicionales y pueden financiar a personas que quedaron fuera del sistema formal. “Básicamente, el scoring de las fintechs se basa en el nivel de consumo, no en el ingreso formal o en un recibo de sueldo”, señaló.
El riesgo, advirtió, se agudiza cuando esa vía desemboca en crédito informal: “el cierre de esa rueda puede terminar en manos de prestamistas de barrio que manejan tasas altísimas y llegan a amenazar con violencia para exigir pago”. Por ello negó que el endeudamiento se reduzca a gastos considerados innecesarios.
Para Galmarini, lo central es que una parte relevante de las familias se endeuda para cubrir gastos cotidianos. Señaló que el 73% de los endeudados destina recursos a alimentos y servicios, y mencionó casos de asalariados con ingresos promedio de $1,3 millones que acumulan deudas de unos $500.000 y no logran afrontarlas. “Estás hablando de asalariados con ingresos medios de un millón trescientos mil pesos, que tienen una deuda media de quinientos mil y no la pueden pagar”, afirmó.
La mora, añadió, puede cerrar puertas dentro del sistema financiero: si una tarjeta aparece irregular, esa condición arrastra otros créditos y afecta el historial crediticio. “El día que entraste al Veraz o al NOSIS, ya no volviste a salir”, sintetizó.
Galmarini defendió una política destinada a regularizar las obligaciones sin presentar una condonación generalizada. “No se trata de salvarnos; se busca una solución que permita normalizar”, concluyó.