La selección argentina oficializó sus próximos compromisos amistosos tras su actuación en el Mundial 2026, en una ventana FIFA que se extenderá entre el 21 de septiembre y el 6 de octubre. El conjunto dirigido por Lionel Scaloni jugará el 30 de septiembre ante Bolivia, en el estadio Mario Alberto Kempes de Córdoba. En tanto, los partidos frente a Burkina Faso (3 de octubre) y Benín (6 de octubre) se disputarán en el estadio del club River Plate, el Monumental de Núñez.
La noticia se difundió a través de la cuenta oficial de la Albiceleste, que presentó un afiche con el entrenador Scaloni y dos integrantes del plantel: Nicolás González y Enzo Fernández. La ausencia de Lionel Messi era previsible, tras su anuncio de retirarse de la Selección, aunque en las últimas horas circularon rumores sobre una posible convocatoria de despedida. El tema podría tomar forma si la AFA avisa a Messi para volver a Buenos Aires y despedirse como corresponde a su figura; por ahora no hay confirmación.
Queda, además, la pregunta sobre si estos duelos serán contabilizados por el ranking mundial y afectarán las estadísticas de los jugadores con la camiseta argentina. También influirá en las sanciones que pesan sobre algunos jugadores tras la final del Mundial: Leandro Paredes, Nahuel Molina y Thiago Almada podrían cumplir sus respectivas fechas de suspensión si estos encuentros se reconocen como de categoría A.
Otro tema vigente es la gestión de la convocatoria de Scaloni. Se espera que el técnico conserve la base de la última lista mundialista, pero podría sumar también a jóvenes de su órbita previos al torneo. El futuro del entrenador es un punto clave: su contrato vence a finales de este año y la AFA le transmitió la intención de que siga al frente hasta el Mundial 2030. Aún no hay respuesta formal y Scaloni deberá reunirse con el presidente de la AFA, Claudio “Chiqui” Tapia, y con su representante, Matías Aldao, para intentar cerrar el acuerdo.
La expectativa interna sobre la continuidad del cuerpo técnico se mantuvo alta hasta pocos días antes de comunicarse los amistosos, pero la ausencia de señales claras en ese tramo generó cierto nerviosismo en la dirigencia. Un señalamiento interpretado como indicio de tensiones internas fue el silencio de Tapia en redes sociales con motivo de los ocho años del debut de Scaloni como DT de Argentina, un gesto que, desde el entorno del equipo, se asocia a las dificultades para cerrar la renovación.