La firma confirmó que el próximo 1 de octubre mostrará al público la segunda generación de su Roadster, el deportivo 100% eléctrico cuya gestación acumuló casi una década de retrasos. En sus redes sociales compartieron un adelanto con una leyenda alusiva al lanzamiento y la fecha “10.01”, junto a una imagen que remite a un estreno espacial.
La página oficial dedicada al Roadster añadió un contador regresivo que apunta a esa misma fecha, pero no aclaró dónde se llevará a cabo el evento ni si habrá transmisión en vivo. El material visual apenas deja ver las luces traseras y cuatro elementos circulares en la parte superior, que podrían corresponder a propulsores de gas frío asociados a SpaceX, la otra empresa de Elon Musk.
La segunda generación del Roadster fue presentada por primera vez en noviembre de 2017. En ese momento, el precio de entrada era de 200.000 dólares y existía una versión Founders Series de 250.000 dólares. Tesla prometió una autonomía de 1.000 kilómetros, una aceleración de 0 a 96 km/h (60 mph) en menos de dos segundos y una velocidad máxima superior a 400 km/h, con la llegada a producción prevista para 2020.
Pero esa meta no se cumplió. Desde entonces, el proyecto acumula al menos ocho aplazamientos, con fechas anunciadas para 2022, 2023, 2024 y luego “2025-2026”. En la asamblea de accionistas de noviembre pasado, Musk indicó que la producción no empezaría antes de 2027 o 2028, aunque contempló una posible demostración el 1 de abril, advirtiendo que podría “ser solo una broma”.
Esa fecha de abril pasó sin novedades, igual que otros plazos informales mencionados por Musk durante el año, incluida una demostración prevista para agosto que finalmente se trasladó al otoño.
Quienes reservaron en 2017 debían abonar 50.000 dólares para la versión estándar o 250.000 dólares para la Founders Series. Entre quienes cancelaron figuran el youtuber Marques Brownlee y el CEO de OpenAI, Sam Altman. Altman sostuvo públicamente que había esperado más de siete años y medio, mientras Musk sostuvo que el reembolso ya había sido otorgado.
Según The Information, el diseño original de 2017 fue descartado a favor de un nuevo modelo aún no revelado, con Tesla planificando dos variantes: una edición limitada denominada “flying Roadster” y un modelo apto para rodar en la vía. Se indica además que el prototipo de demostración funcionará de forma remota, sin ocupantes, por el ruido y la potencia de los propulsores de SpaceX, y que los espectadores deberán mantener una distancia considerable.