El debut del circuito de Madrid en la Fórmula 1 capturó todas las miradas, con las declaraciones de pilotos y del equipo Alpine en el centro de la conversación. Franco Colapinto, piloto de la escudería francesa, evaluó las particularidades del trazado y afirmó que se trata de una de las jornadas más desafiantes de la temporada. Según su análisis, la gran cantidad de curvas, sumada a zonas ciegas y entradas con inclinaciones pronunciadas, obliga a combinar precisión y concentración para cerrar una vuelta limpia. Con una carrera que superará las 50 vueltas, advirtió que el ritmo exigirá un alto nivel de foco y que la dificultad podría impactar tanto al coche como al piloto. En ese marco, subrayó la relevancia de sacar provecho a una vuelta rápida en la qualy para quedarse con una posición favorable.
Por su parte, Pierre Gasly, compañero de equipo en Alpine, también sugirió que el recorrido promete ser duro y dejó entrever la posibilidad de que se produzcan interrupciones por banderas rojas. En el bando de Red Bull, Sergio Pérez comentó que el trazado genera cierta intuición de riesgo y que no hay margen para errores.
En la conferencia oficial de la FIA, Colapinto habló sobre el rendimiento esperado de Alpine frente a Italia. Recordó que Monza se adaptó bien al coche y a los puntos fuertes de la escudería, especialmente en rectas y en zonas de baja velocidad, y que esas mejoras se vieron reflejadas allí. También mencionó que en Zandvoort el equipo obtuvo una mejora significativa, lo que dejó al coche en una ventana de rendimiento más sólida. Aun así, enfatizó que queda trabajo por hacer y expresó la esperanza de traducir esa evolución en un fin de semana competitivo en Madrid, buscando un coche rápido.
Sobre la lucha con Red Bull, Colapinto afirmó que el objetivo principal de Alpine es superar a su rival directo en el campeonato. Valoró las mejoras logradas en Monza como un paso clave y sostuvo que deben seguir avanzando en esa dirección para tener una contienda sólida en el GP de España.