En un marco político marcado por promesas difíciles de cumplir y un clima de volatilidad entre el oficialismo y sus aliados, la Cámara alta se prepara para una semana intensa. Persisten las dudas sobre si prosperarán o no los proyectos de Inocencia Fiscal II y Banco Central, y existe expectativa de que, además, se avance en el articulado de una norma sobre salud mental. En paralelo, se habla de la posibilidad de analizar un régimen de biocombustibles y de la controversia que genera la derogación de normas vetustas mediante la llamada ley Hojarasca, aunque ese punto podría quedar para más adelante.
El panorama sigue marcado por la tensión entre el interbloque de La Libertad Avanza (LLA), que lidera Patricia Bullrich, y la vicepresidenta y presidenta provisional del Senado, Victoria Villarruel. Aunque las diferencias son abiertamente declaradas, no hay indicios de un plan económico viable que las respalde, aspecto que para muchos reduce el impulso de la oposición a declaraciones más que a propuestas concretas. Por eso, la dinámica en las próximas horas podría terminar definiendo qué carácter toma el bloque opositor frente al Gobierno.
En cuanto a la agenda institucional, la jornada de hoy definirá el destino de dos iniciativas: Inocencia Fiscal II, que propone sacar los topes de 1.000 millones de pesos en facturación y 10.000 millones de pesos en patrimonio, fue enviada a las comisiones de Justicia y Asuntos Penales, y de Presupuesto y Hacienda. Por otro lado, Banco Central, centrado en la defensa de la moneda y con el objetivo de destrabar apoyos en ambas Cámaras para desplazar al presidente, ingresó a las comisiones de Economía Nacional y Presupuesto.
Se espera que, en las próximas horas, se convoque una reunión a las 17:00 para avanzar con Inocencia Fiscal II, mientras que el análisis de Banco Central podría comenzar en la comisión de Presupuesto alrededor de las 10:30 del miércoles.
Paralelamente, avanzan las comisiones de Salud y de Legislación Penal para emitir dictamen sobre una nueva ley de salud mental. En ese marco, circula entre los legisladores un esquema de consensos y puntos de fricción que, a ojos de LLA, estarían acercándose, aunque todavía quedan detalles por definir para completar el texto. En suma, la semana promete ser de movimientos y negociaciones, con el nerviosismo propio de una etapa en la que los temas técnicos conviven con las fricciones políticas.