Juan Román Riquelme habló tras la formalización de Vélez ante la AFA para impugnar el encuentro de octavos de final de la Copa Argentina, que terminó con Boca Juniors clasificando a la siguiente ronda tras ganar en definición por penales. A minutos del partido de Boca ante Gimnasia y Esgrima de Mendoza por el Torneo Clausura, el mandatario xeneize expuso su lectura de lo ocurrido.

No había leído el comunicado del Fortín, dijo, pero dejó en claro que ve a Boca con mérito en aquella actuación: afirmó que el miércoles Boca fue superior y que mereció el triunfo, compartiendo además que vivimos un contexto de alta tensión en cada choque y que el arbitraje y el VAR atraviesan momentos de presión. Señaló que esa tensión parece contagiarse y que resulta difícil para todos mantener la calma, especialmente cuando se discute la labor de los árbitros y de la sala de revisión.

Al ampliar su mirada, recordó una jugada polémica en la que Vélez tuvo la posibilidad de hacer daño desde un penal: para él, la situación podría haber cambiado el ánimo del partido si ese remate se hubiese convertido, pero insistió en que Boca llegó al resultado final por sus méritos y que, en conjunto, el triunfo resultó justo.

Sobre su vínculo con el cuerpo técnico velezano, capitaneado por los mellizos Barros Schelotto y Federico Insúa, Riquelme afirmó sentirse tranquilo y afirmó tener afecto por Guillermo, Gustavo y Federico, con quienes compartió vestuario. Aseguró que la filosofía del equipo siempre fue jugar al fútbol y ganar en la cancha. En ese marco, indicó que, si el gol de Vélez hubiesen caído, quizá se diría que Boca merecía perder, pero el fútbol tiene esas parcelas de azar; de todas formas, el club tomó el resultado con satisfacción y debe enfocarse en lo que viene.

Sobre la situación legal que rodea al club, el presidente señaló que Boca actúa de forma normal y que el asunto será analizado por el departamento jurídico, mientras el calendario marca el próximo choque ante Racing, un rival fuerte con buen plantel y entrenador. Hasta entonces, extendió, cada partido es un desafío y hay que centrarse en el presente.

Para cerrar, dejó una reflexión contundente: los partidos se definen en la cancha y, en aquella ocasión, Boca obtuvo el triunfo de forma clara. Aunque el penal podría haber cambiado la historia, el fútbol es un deporte que se gana jugando y, a veces, se disfruta de esa realidad.