Una de las últimas publicaciones del presidente en X se centró en un análisis de The Economist. En esa nota, el medio británico plantea dudas sobre si “doblar la apuesta” con determinación podría asegurar un segundo mandato, incluso titulando el reportaje que “el experimento liberal de Milei está teniendo dificultades”. En paralelo, Milei repite en público que no modificará los ejes de su plan macroeconómico. En Santiago de Chile, ante el Foro Madrid, enfatizó que “el modelo está funcionando” y que no cederá “un ápice” en las políticas impulsadas, argumentando que las ideas de la libertad deben sostenerse en el tiempo para que los países crezcan, con la claridad de que se requiere organización y voluntad política para un giro que la mayoría silenciosa reclama.
La firmeza del mandatario no se limita al discurso público. El lunes, la cúpula del Gabinete se reunió por tercera semana consecutiva en el Salón Eva Perón de la Casa Rosada, en una reunión de poco más de dos horas de duración. Allí, la economía ocupó un lugar destacado junto con las medidas anunciadas la semana pasada en torno a la cuestión Malvinas. Dos testigos presenciales describen un tramo significativo de la cita en el que Patricia Bullrich, jefa del bloque de La Libertad Avanza en el Senado, planteó su preocupación por la evolución de indicadores y sectores económicos. “Está bien lo de Malvinas, pero hay que ponerle más atención a la percepción sobre la marcha de la economía”, habría dicho, según relataron a Infobae.
La reacción de Milei ante esa inquietud fue contenida: no mostró enojo, lo que no sorprende porque Bullrich es de las pocas personas a las que admite ciertas discrepancias—ya lo había hecho en otros cruces, como los casos de Manuel Adorni o la impugnación de la jueza María Verónica Micheli. A partir de esa lectura, el Presidente aprovechó para acotar y “deschavar” a los economistas críticos de su programa, según el testimonio de asistentes.
La tensión en torno a la marcha de la economía parece compartida, al menos, por otro despacho influyente de la Casa Rosada. Infobae también recogió inquietudes en al menos dos ministerios, aunque aseguran que esas preocupaciones no alcanzan para afirmar que puedan derivar en una derrota electoral. En todo momento, la lectura oficial mantiene que las reformas siguen en curso y que el foco debe estar en la implementación y en cómo la población percibe el avance de la economía.