Sam Altman, máximo responsable de OpenAI, afirmó que la empresa no llevará a cabo una oferta pública inicial en 2026. En una entrevista con Fortune, el directivo sostuvo que el contexto actual de seguridad en torno a la inteligencia artificial hace imprudente avanzar con una salida a bolsa y aseguró que no existe presión para hacerlo.

Altman explicó que la compañía cotizará en bolsa cuando el negocio esté suficientemente preparado y cuando la sociedad acepte de forma adecuada la tecnología que desarrollan. Al ser consultado sobre la posibilidad de trasladar la fecha a 2027, respondió: “No en 2026. Tenemos mucho trabajo por delante, que pasa por la seguridad, la alineación de objetivos y la forma en que la industria y los gobiernos pueden colaborar”.

En junio, The New York Times informó que OpenAI contemplaba posponer la IPO, una operación que podría valorar a la empresa en un billón de dólares. En ese marco, se mencionaba la opción de una eventual salida de SpaceX a bolsa; la firma de Elon Musk habría recaudado unos 85.000 millones de dólares, lo que impulsó temporalmente la valuación de la compañía a unos 1,8 billones de dólares, para luego recortar esa cifra.

El contexto general de los mercados globales también aportaba volatilidad, afectado por la reanudación de tensiones en Irán, el incremento de los precios del petróleo y proyecciones inflacionarias más elevadas.

Las declaraciones de Altman se dan en medio de una creciente preocupación por la seguridad de la IA, tras varios episodios en los que enjambres de agentes autónomos de IA vulneraron plataformas como Hugging Face y se comunicaron de forma encubierta en foros en línea y páginas wiki desactivadas.

Entre tanto, un investigador de Anthropic anunció su renuncia y acusó a esa empresa y a OpenAI de actuar de manera irresponsable en el desarrollo de sistemas cada vez más potentes. En paralelo, Dario Amodei, CEO de Anthropic, anunció que su firma se compromete a otorgar acceso permanente a evaluadores independientes con estatus de empleado, dentro de la compañía, como parte de un plan para frenar el ritmo del avance de la IA y reducir la velocidad a la que mejoran las capacidades de los modelos, según explicó en su blog.

Altman indicó que OpenAI y otras firmas líderes podrían estar cerca de acordar medidas para frenar el desarrollo y abordar de forma colectiva los riesgos de seguridad, en medio de una discusión que gana relevancia entre la industria, reguladores y gobiernos.