En un giro descrito por The Information, Meta habría dejado de tomar en cuenta la adopción de herramientas de IA y el recuento de tokens empleados por cada ingeniero a la hora de evaluar su desempeño. Esta decisión implicaría abandonar la estrategia conocida como tokenmaxxing, que convertía el uso intensivo de IA en un criterio de productividad dentro de la empresa.
El término tokenmaxxing cobró relevancia tras un artículo del The New York Times, donde se señalaba que compañías centradas en IA, entre ellas Meta y OpenAI, buscaban ampliar la utilización de estas herramientas entre su personal. También se mencionó a OpenClaw, plataforma de IA que en sus inicios se basó en un uso elevado de tokens, como uno de los posibles impulsores de esa tendencia.
Según ese medio, Meta premiaba a quienes hacían un uso intenso de las herramientas de IA y penalizaba a quienes no lo hacían, e incluso existían tablas de clasificación que convertían el consumo de IA en una competencia interna. Un informe del Financial Times añadió que Google habría limitado los tokens de IA de Meta, lo que habría obligado a la compañía a revisar, al menos parcialmente, su estrategia de tokenmaxxing.
Posteriormente, The Information indicó que los paneles de control sobre adopción de IA y el conteo de tokens ya no formarían parte de las evaluaciones de los ingenieros. Fuentes anónimas citadas por Wired aseguraron que las nuevas directrices de desempeño de Meta no incluirían el uso de IA como criterio, y que los resultados podrían respaldarse con IA u otros medios. En ese marco, algunos trabajadores expresaron alivio ante la posibilidad de abandonar la presión de usar IA de forma constante.
En paralelo, Meta habría intentado desarrollar una herramienta de IA competitiva denominada Hatch, según las mismas informaciones. Se apuntó que Hatch sería una versión para consumidores de una plataforma de agentes que consumiría grandes cantidades de tokens, el mismo tipo de uso que habría alimentado el tokenmaxxing.
De acuerdo con The Information, además de la supuesta eliminación de incentivos para maximizar tokens, Meta habría alentado —sin exigirlo— a los empleados a probar Hatch. Se habría permitido el acceso a la herramienta en las últimas semanas, y se indicó que Hatch consumiría más tokens que los chatbots y las herramientas de programación con IA convencionales. Algunas fuentes citadas por Wired sostuvieron que los trabajadores desconfiaban de Hatch, debido a rumores de que la plataforma podría registrar pulsaciones de teclados para entrenar IA; Meta habría suspendido ese programa.
En conjunto, el uso de agentes de IA seguiría formando parte de la cultura operativa de la empresa, pero ya no como un criterio explícito de rendimiento.