Un ex empleado del Senado, conocido entre compañeros como “El Señor de los Anillos” por sus manos cubiertas de anillos, fue expulsado del cuerpo tras haberse hecho pasar por el ex legislador kirchnerista Marcelo Fuentes para gestionar favores. En esa misma línea, Infobae reconstruyó un historial aún más extenso: Alejandro Actis, expulsado de la Cámara alta, maniobró para traicionar la confianza de una persona con discapacidad y logró activar un préstamo de 3,9 millones de pesos a través de la aplicación del Banco Nación; el dinero terminó canalizado hacia una cuenta personal del implicado y, con intereses, la deuda asciende a cerca de 5 millones.

La situación no se quedó en un intento de préstamo: Actis también intentó escalar posiciones dentro del Congreso de forma irregular. En plena vereda administrativa, contactó al entonces secretario administrativo para solicitar la categoría A-1 en nombre de Eduardo Menem, asesor presidencial (también señalado como subsecretario de Gestión Institucional del Ejecutivo) y figura cercana a la gestión de la Casa. Según la versión de la época, el intentó tuvo un eco en Balcarce 50, y no tardó en despertar cuestionamientos dentro de la estructura.

El golpe definitivo para Actis llegó cuando Marcelo Fuentes tomó conocimiento de que alguien se estaba haciendo pasar por él para pedir favores ante distintos pares y oficinas. Fuentes denunció ante la Dirección General de Asuntos Jurídicos del Senado que suplantaciones fueron dirigidas a colegas como Fernando Aldo Salino (San Luis), Jesús Fernando Rejal (La Rioja), Lucila Crexell (Neuquén), Carolina Losada (Santa Fe) y Alicia Kirchner (Santa Cruz). Con el tiempo aparecieron más casos similares: Carmen Álvarez Rivero (Córdoba) y la jefa de despacho de Mariano Recalde (Córdoba) también advirtieron haber recibido solicitudes en nombre del autor de las maniobras.

El expediente dio cuenta de una serie de hechos que, en conjunto, desembocaron en la caída de Actis dentro del Senado. La maniobra para obtener beneficios indebidos, sumada a la interacción reiterada con personal de distintas dependencias, motivó la expulsión y desencadenó las respuestas de la Justicia y de las áreas administrativas del Congreso.