Circula en Instagram un fragmento doblado de Los Superamigos con el título “GEEC como IA en 1973”. Verifiqué: el episodio existe. Se titula “Professor Goodfellow’s G.E.E.C.”, es el tercero de la primera temporada de la serie de Hanna-Barbera, emitido por ABC el sábado 22 de septiembre de 1973 y hoy está disponible en Apple TV bajo el sello de DC Comics. No se trata de un montaje: es un guion infantil de hace más de cinco décadas que describe, punto por punto, una economía futura.
En el episodio, el profesor Goodfellow, con la voz original de Casey Kasem, crea la G.E.E.C., sigla de Goodfellow’s Effort-Eliminating Computer, una computadora diseñada para eliminar el esfuerzo humano. Su propósito, según se explica en el guion: “Liberar a la humanidad de todo trabajo físico, mental y de cualquier responsabilidad”. La máquina se encarga de transporte, comunicaciones, compras, ventas, publicidad, contabilidad, fábricas y hasta tractores.
Hasta aquí, lo que podría leerse como una premisa clásica de los años cincuenta sobre una máquina que nos reemplaza. Lo que vino después, sin embargo, no forma parte de ninguno de los argumentos tradicionales de la época.
La historia plantea una pregunta crucial: ¿qué harán las personas todo el día? La respuesta de Goodfellow es contundente: quedarse en casa, comer comida preparada y mirar películas y deportes por la tele. Otro personaje objeta que los actores y atletas deberían seguir trabajando. Y la réplica del profesor no deja lugar a dudas: “No serán personas reales. Serán imágenes electrónicas programadas para ejecutar movimientos”.
El hecho de que una premisa así apareciera en una serie de dibujos de 1973 cobra particular interés cuando se contrasta con hitos recientes. En julio de 2026, la productora británica Particle6 anunció “Misaligned”, la primera película protagonizada por Tilly Norwood, una actriz creada con inteligencia artificial. El anuncio recibió cobertura de Variety y CBS News. En ese sentido, el guion de Goodfellow parecía “adelantarse” 53 años a este tipo de desarrollos.
El episodio también explora un modelo de negocio y de adopción tecnológica: Goodfellow propone donar la máquina al gobierno, pero un funcionario la rechaza. Entonces el profesor decide dirigirse directamente al público, ofreciendo el servicio de manera gratuita y anunciando que cualquier suscripción implicaría un descanso permanente. En poco tiempo, la tecnología alcanza una adopción masiva, sin filtros estatales.
El paralelismo con el panorama actual de las plataformas de inteligencia artificial resulta evidente. A finales de febrero de 2026, OpenAI reportó aproximadamente 900 millones de usuarios semanales y 50 millones de suscriptores pagos, es decir, más del 90% de los usuarios accediendo sin abonar. El guion de Goodfellow no sólo describe la automatización; también anticipa, con una sorprendente precisión, tensiones sobre propiedad, acceso y sostenibilidad de un modelo sin intermediación estatal.
El texto original también contiene objeciones técnicas —uno de los Superamigos advierte que la máquina “no tiene corazón ni alma” y que una falla podría generar daños— y, por ahora, no detalla la resolución de ese conflicto.