La afirmación de Elon Musk desencadenó un debate sobre la caída de la natalidad y el envejecimiento general de la población. Respondió a una publicación difundida en X por Polymarket que aseguraba este giro demográfico por primera vez en la historia, y que sitúa al grupo de 65 años o más por delante de los niños de hasta cinco años a nivel global.
El dato —que describe un cambio en la estructura de la población, históricamente representada por una pirámide con base amplia de menores— señala que la relación entre generaciones empieza a invertirse en varios países. Entre 2020 y 2025, las personas de 65 o más ya superarían en proporción a los menores de cinco años, gracias a una combinación de mayor esperanza de vida —resultado de avances médicos, alimentación, higiene y condiciones materiales— y una caída de los nacimientos. En paralelo, las generaciones jóvenes se vuelven cada vez más pequeñas.
El fenómeno no es exclusivo de naciones clásicamente envejecidas como Japón, Italia o Alemania. Corea del Sur podría acercarse a una población con el 41% de mayores de 65 años para 2060. En Europa, el porcentaje de mayores representa hoy alrededor del 21% y podría superar el 30% en 2060. España ya enfrenta efectos de baja fecundidad y la maternidad tardía, que acentúan esta tendencia en el continente.
Este desequilibrio altera la base sobre la que se sostienen pensiones, servicios de salud, cuidados y empleo. Con menos trabajadores jóvenes, los sistemas pensados para períodos de mayor proporción laboral quedan desafiados. Frente a ello, cada país deberá considerar rutas posibles: elevar la productividad, aumentar la edad de jubilación, incrementar impuestos o cotizaciones, ajustar prestaciones, promover la natalidad o recurrir a la migración para compensar la caída demográfica.
Musk suele asomarse al futuro desde ópticas tecnológicas y espaciales, pero en esta ocasión enfocó su comentario en un indicador demográfico, sin proponer políticas públicas específicas. Su formulación, que apunta a un “riesgo de extinción” al ritmo de los cambios poblacionales, generó debate sobre la velocidad y las consecuencias de este proceso, que avanza a ritmos distintos según la región.
En 2025, el propio Musk vinculó la supervivencia de la especie humana con la expansión hacia Marte. En una entrevista con Fox News afirmó que, para garantizar la continuidad de la humanidad, podría ser necesario hacer de la población multiplanetaria una realidad.