Franco Colapinto volvió a mostrar un rendimiento sólido en el GP de España, disputado en el circuito madrileño, partiendo desde noveno y avanzando dos posiciones en el inicio para situarse en séptimo tras superar a Liam Lawson y capitalizar el problema de Oscar Piastri, quien quedó detrás de George Russell. Con ese movimiento, el piloto de Pilar del Este quedó sexto, y más adelante aprovechó el abandono de Lewis Hamilton para ascender a la sexta posición, aunque Lawson le recuperó el terreno y lo dejó nuevamente en séptimo.
En la vuelta 15, el argentino detuvo por primera vez en los boxes bajo la bandera del safety car para cambiar a neumáticos duros tras el incidente que dejó fuera de carrera al Aston Martin de Lance Stroll. Colapinto regresó a la pista en la décima posición, con dicho juego de neumáticos.
Aproximadamente cerca de la vuelta 20, Colapinto se encontró con Arvid Lindblom (Racing Bulls), quien lo superó por 3 décimas de segundo. El registro de tiempos mostraba una pelea pareja, con el británico por delante por muy poco, mientras el pilarense respondía con giros que estaban por encima de 1m40s en ese tramo de la carrera.
Entrando en la mitad de la prueba, el equipo señaló que Pierre Gasly, Piastri, Gabriel Bortoleto y Lawson no realizaron paradas, lo que dejaba al argentino en posición virtual de séptimo sin necesidad de onboards extra. Sin embargo, Colapinto no especuló y continuó empujando. Su ingeniero, Stuart Barlow, lo felicitó por mantener un ritmo sostenido, y el reloj respondió con 1m38s733, marcando un avance frente a Bortoleto. En la vuelta 39, marcó 1m38s938, mientras que en el giro siguiente fue 1m39s210, con una ventaja aproximada de 6 a 7 segundos respecto al piloto de Audi.
En la vuelta 43, Colapinto ganó un puesto cuando Piastri salió detrás tras su detención, quedando noveno. Tres giros más tarde, el australiano con neumáticos medios quedó detrás, frente a los neumáticos duros gastados del argentino, que llegaban a las 31 vueltas. En medio del forcejeo con Bortoleto y Piastri, Colapinto logró mantener la defensa con un coche más castigado, demostrando una de las facetas que lo caracterizan frente a un McLaren vigente campeón de Constructores.
La historia tuvo un punto clave en la vuelta 48, cuando Colapinto superó a Bortoleto y quedó octavo. Sus cronometrajes mostraron una nueva mejora, con un 1m37s742 frente a 1m37s431 de Lawson, y poco después consiguió su mejor vuelta en la jornada con 1m37s4, tras 33 giros en los que gestionó de forma eficiente el desgaste de sus neumáticos.
En definitiva, Colapinto redondeó una jornada positiva para Alpine, manteniendo ritmo y defendiendo con solvencia ante rivales de alta jerarquía hasta consolidar su posición en la zona de puntos.