Este martes, la tucumana Solange Abraham se consagró como ganadora de Gran Hermano, Generación Dorada. Por arribar al primer puesto, recibió un premio de 70 millones de pesos. En la gran final, conducida por Santiago del Moro, enfrentó a la comediante uruguaya Yisela “Yipio” Pintos, que se llevó 20 millones de pesos más una vivienda. En tanto, Charlotte Caniggia —quien fue eliminada en la votación final con el 10,7%— obtuvo 10 millones de pesos por el tercer lugar.
Para contextualizar, la primera edición del reality, emitida cuando la convertibilidad estaba vigente, coronó campeón a Marcelo Corazza tras 63 días de encierro y le entregó un cheque de 121.200 pesos, monto que entonces equivalía a 121.200 dólares por la paridad uno a uno. La subcampeona de aquel ciclo, Tamara Paganini, cobró 39.406 pesos tras 112 días dentro de la casa, y el tercero, Gastón Trezeguet, sumó 23.642 pesos.
Con 25 años de diferencia, el premio mayor de 70 millones de hoy, al tipo de cambio vigente, alcanza unos 45.602,61 dólares. Si se divide este valor por los 121.200 dólares de la edición de 2001, el cociente da aproximadamente 0,376: el premio de la ganadora de 2026 equivale a poco más de un tercio del premio del primer certamen —si se toma la cifra en dólares de hoy y sin ajustar por inflación.
El análisis de poder de compra se agranda al considerar la inflación. Aplicando el IPC de Estados Unidos, esos 45.602,61 dólares actuales equivalen, en términos de junio de 2001, a alrededor de 24.294,22 dólares. Es decir, la pérdida de valor real del premio es aún mayor cuando se pondera la inflación acumulada en el último cuarto de siglo.
La brecha se observa también en el ámbito de bienes durables. En 2001, el precio por metro cuadrado en la Ciudad Autónoma oscilaba entre 620 y 1.239 dólares, según relevamientos citados por portales inmobiliarios. Con 121.200 dólares, el ganador de entonces podía adquirir un departamento de tres ambientes en una zona acomodada y aún disponer de excedente para una segunda unidad.
Para 2026, el costo promedio por metro cuadrado en la ciudad asciende a unos 2.450 dólares, según Zonaprop. Con el premio actual de 45.602, apenas se podría adquirir un monoambiente en zonas periféricas como Villa Soldati, donde el m2 ronda el millar de dólares. Un departamento de dos ambientes en la ciudad “valdría” cerca de 129.000 dólares, muy por encima de lo que permite el premio.
La diferencia también se observa en bienes durables como vehículos; aunque el reporte se corta al respecto, la idea es la misma: el poder de compra del premio mayor hoy resulta notablemente menor frente a su versión de 2001.