El gobierno presentó un escenario para 2027 con un tono notablemente optimista, incluso en un año que estará marcado por las elecciones presidenciales. Si todos los pronósticos se cumplen, Javier Milei podría acercarse a la reelección, pero ese mismo equipo ya había exagerado varias variables para este año, y las señales apuntan a que podría repetirse el sesgo en el próximo ejercicio.
La meta de crecimiento para 2027 se ve como la más desafiante: 4%, cifra que supera de lejos la mayoría de las estimaciones privadas. La intención de conectar carteras con dólares antes de los comicios aparecería como un obstáculo para que la economía local absorba la demanda interna. El gasto en divisas tendería a no ir de la mano con consumo de bienes durables, alimentos o turismo dentro del país.
Aun así, el objetivo oficial es sostener tres años consecutivos de expansión del PIB, con una economía que seguiría mostrando diferencias marcadas entre sectores. Se habla de una “K” marcada por la tracción de agro, energía y, en menor medida, minería, mientras que retail, industria y construcción permanecerían relativamente flojos.
En comparación, la proyección para 2026 estaba fijada en 5%, pero el crecimiento real del PIB quedó por debajo de 2%, y no sería raro que ocurra algo similar el año próximo, según el análisis de los analistas.
En cuanto a inflación, la previsión para 2027 se mantiene en 18%, aunque se reconocería como optimista. Para 2026, la expectativa era 10,1%, cifra que ya fue superada en el primer trimestre de este año. El presupuesto proyecta un IPC con un avance mensual promedio de 1,4%, ligeramente por debajo de la lectura de mercado que estima cerca de 20% para todo 2027 (aproximadamente 1,6% al mes).
La experiencia previa de años electorales indica que la clave para contener la inflación pasa por evitar saltos cambiarios tipo los vistos en 2025. En ese marco, se proyecta un dólar a 1.847 pesos para fines de 2027, y con un ajuste de 15% se busca acompañar la inflación prevista, de manera que la economía no se encarezca en moneda dura.
Además de la continuidad del crecimiento, el gobierno subraya la necesidad de mantener el superávit fiscal. El primario sería de 1,5% del PIB y el primario financiero, tras cubrir intereses de la deuda, alcanzaría 0,2%.
El informe también contempla una suba del 25,4% en el salario promedio en 2027, con la expectativa de que el incremento del poder adquisitivo impulse, sobre todo, el consumo interno, que continúa sin despegar.
El proyecto llega al Congreso en un año electoral, lo que anticipa un debate intenso sobre números y prioridades, además de las diferencias políticas que suelen acompañar estos ciclos.