SpaceX está buscando una vía menos convencional para alimentar Grok, el chatbot desarrollado por xAI, ante la escasez y el alto costo de datos necesarios para entrenar modelos de IA de gran escala. Según personas cercanas al tema citadas por Bloomberg, la firma de Elon Musk analiza la posibilidad de adquirir información operativa y datos de clientes que quedan disponibles cuando una startup entra en quiebra o cierra sus operaciones.

La estrategia se inscribe en un contexto de inversiones millonarias y pérdidas operativas que presionan los planes de Musk para competir con OpenAI y Anthropic. El entrenamiento de sistemas de IA demanda volúmenes de datos cada vez mayores, y las fuentes habituales —datos generados por usuarios de X y la propia actividad de SpaceX— no serían suficientes para cubrir las necesidades de Grok.

En este marco, SpaceX habría puesto sobre la mesa la opción de comprar datos de clientes y procesos que quedan disponibles tras el cierre de startups. Estos activos, tras la quiebra, podrían obtenerse a menor costo que otras alternativas de obtención de data para entrenamiento. Por ahora, las conversaciones sobre estas adquisiciones son informales y no está garantizado que lleguen a concretarse. Sin embargo, la exploración de esta vía ilustra la urgencia de la compañía por recortar gastos vinculados a la recopilación de datos.

Musk fijó una meta ambiciosa para Grok: la versión 5. El empresario ha señalado que este modelo podría acercarse al umbral de inteligencia artificial general, un objetivo que, en la industria, suele exigir cantidades de datos de entrenamiento aún mayores que las requeridas por los modelos actuales.

Las cifras que rodean este esfuerzo son significativas. En su primer informe de resultados del año, SpaceX informó una inversión de 15.800 millones de dólares destinados a sus iniciativas de IA. Esta inversión contrasta con el desempeño financiero de la unidad enfocada en Grok: xAI cerró el trimestre con una pérdida operativa neta de 1.300 millones de dólares, lo que revela la brecha entre gasto y retorno hasta ahora.

La discrepancia entre inversión y ingresos ayuda a entender por qué SpaceX podría valorar fuentes de datos más económicas, como la compra de información de startups en dificultades, que podría representar un ahorro sustancial frente a otras rutas de adquisición de datos para entrenamiento.

Por otro lado, la implicación para la privacidad de los usuarios es un tema central. Si se cierran acuerdos de este tipo, los datos de clientes que alguna vez fueron proporcionados a una firma podrían terminar bajo el control de terceros, fuera del marco de consentimiento original y de las salvaguardas existentes.

Si las negociaciones prosperan, los datos cambiarían de manos en un proceso que, todavía, no está plenamente definido en términos de alcance y control, lo que añade incertidumbres a reguladores, empresas y usuarios.