El automovilismo argentino recibió una noticia significativa a pocas fechas del final de la temporada: Nicolás Varrone dejó su equipo Van Amersfoort Racing (VAR) en la Fórmula 2. La desvinculación se comunicó en las últimas horas del miércoles y la decisión se tomó tras un proceso complejo, sin ser fruto de un impulso aislado. Mientras el foco se mantiene en las últimas tres competencias, el equipo y el piloto ya enfocan lo que viene.
Nicolás Varrone, oriundo de Ingeniero Maschwitz, 25 años y con una trayectoria que lo llevó desde el Endurance al pelotón previo a la Fórmula 1, demostró ser más que su monoplaza Dallara nº 22. Su paso por la categoría no fue sencillo: partió con ambiciones altas, enfrentó un coche que, al pisar Europa, perdió rendimiento y le dificultó meterse en la zona de puntos de forma sostenida. Aun así, dejó destellos en la pista: lideró una carrera en Melbourne, sumó puntos en la segunda fecha en Miami (cuarto en la Sprint) y terminó sexto en Canadá, su mejor resultado de la temporada y, allí, peleó por la pole position.
El periodo en Europa fue particularmente duro para el bonaerense: ocho carreras y una constante lucha por superar limitaciones del coche que condicionaron sus resultados y su consolidación dentro de la zona de puntaje. En ese contexto, la desvinculación con VAR se dio en términos cordiales, subrayando la buena relación existente con la familia Villagómez, dueña del equipo. El propio comunicado de Varrone agradeció el trato recibido y la continuidad de una relación que quedó marcada por el esfuerzo conjunto a lo largo del año.
Como reemplazo, VAR anunció la llegada del japonés Hiyu Yamakoshi, proveniente de la Fórmula 3, para ocupar el puesto que dejó vacante Varrone en el equipo neerlandés. Esta decisión se comunicó de inmediato y marca el inicio de una nueva etapa para la escudería en la lucha por sumar puntos en las últimas carreras de la temporada.
“Hoy toca cerrar una etapa. Después de un año intenso, junto a mi equipo decidimos no continuar con el calendario de Fórmula 2 2026 con Van Amersfoort Racing. No fue una decisión fácil, pero creemos que es el camino correcto para seguir adelante y pensar en lo que viene para mi carrera”, expresó Varrone en su comunicado. El cierre de esta etapa llega, además, con la expectativa de definir su futuro para 2027: el piloto busca opciones que le permitan seguir escalando, ya sea dentro de la F2 o en otras divisiones de élite.
La historia de Varrone continúa, y desde Argentina se aguardan novedades sobre sus próximos pasos, con la mira puesta en un año clave para su evolución deportiva.