Una nueva funcionalidad integrada en Gmail permite enviar mensajes que expiran tras un plazo definido, quedando inhabilitados para su lectura en la bandeja del destinatario una vez cumplida la caducidad. Se trata del modo confidencial, una herramienta nativa que, además de limitar acciones sobre el texto, impide reenviar, copiar, descargar o imprimir el contenido y sus adjuntos.

Quien redacta el correo puede establecer el intervalo de caducidad, con opciones que van desde 1 día, 1 semana, 1 mes, 3 meses o 5 años. Asimismo, existe la posibilidad de sumar una capa adicional de seguridad mediante la verificación por SMS: si se activa, el destinatario deberá ingresar un código enviado a su teléfono móvil para poder abrir el mensaje.

El emisor mantiene el control incluso después de enviar el correo. La función de revocación anticipada permite retirar el acceso al contenido en cualquier momento antes de la fecha de caducidad, si surge un arrepentimiento o se detecta un error en el contenido.

No es necesario instalar complementos ni modificar ajustes de la cuenta para usarla. El usuario accede al modo confidencial directamente desde la ventana de redacción, tanto en la versión web como en la aplicación móvil de Gmail.

El proceso comienza al abrir Gmail y pulsar Redactar. Se completan destinatario, asunto y cuerpo como en un correo convencional. En la parte inferior de la ventana hay un icono con forma de candado y reloj; al hacer clic se despliega el panel de configuración del modo confidencial, donde se definen todos los parámetros.

Dentro del panel, se elige la caducidad deseada (por ejemplo, Caduca en 1 día) y, si se quiere mayor seguridad, se puede activar la opción Contraseña por SMS e ingresar el número de teléfono del destinatario para exigir el código de verificación.

El último paso es Guardar. Aparece un recuadro azul en la parte inferior del correo que indica que el modo confidencial quedó activo. Luego de esa confirmación, basta pulsar Enviar para completar el envío.

Una vez enviado, es posible verificar que la configuración quedó aplicada y que, pasada la fecha estipulada, el contenido dejará de estar accesible para el destinatario. Si el remitente necesita intervenir de forma adicional, la opción de revocación anticipada permite retirar el acceso antes de la caducidad.