A pesar de que el mercado de pases ya está cerrado en las grandes ligas y Mauro Icardi, libre y con su pase en su poder, aún mantiene ciertas opciones, Lazio decidió no avanzar por el delantero. El motivo, según explicó Gennaro Gattuso, va más allá de las condiciones deportivas del argentino: se busca preservar la cohesión interna del equipo y la estrategia planteada antes de introspecciones sobre posibles refuerzos.

En conferencia de prensa, el entrenador subrayó la necesidad de cerrar de una vez las especulaciones sobre si Icardi podría sumarse o no. Puso en contexto la valoración del atacante, recordando su trayectoria y la cantidad de goles que acumula a lo largo de su carrera, pero insistió en que ese bagaje no alteraba la planificación del club.

Gattuso afirmó que la dirección deportiva ya tenía cerradas otras prioridades para la ofensiva. “Se avanzó con otros nombres” para el ataque, explicó, citando específicamente las incorporaciones de Andrea Pinamonti y Albert Gudmundsson. Señaló que, una vez que el club conversa con los jugadores, no se puede “enredar” con casos que no encajan en la ruta trazada.

En cuanto a los dos valores que llegaron en esta ventana, Pinamonti fue adquirido desde Sassuolo por 3 millones de euros y aún no ha anotado, sumando 95 minutos repartidos en tres encuentros. Gudmundsson, por su parte, llegó a préstamo desde Fiorentina y ya lleva dos goles en cuatro apariciones.

El técnico dejó claro que una llegada de la magnitud de Icardi no se evalúa de forma aislada. Las decisiones de mercado influyen directamente en minutos, convocatorias y la distribución de roles dentro del grupo. Por eso, avanzar con el delantero podría haber generado un “problema interno”, según su lectura.

“Hay que ser honestos: hablamos de ello con los jugadores cuando llegaron y es normal que no se pueda dar marcha atrás ahora”, afirmó, aclarando que su postura no se dirige a cuestionar el nivel de Icardi, al que respetó. También reveló que mantuvo conversaciones con las máximas autoridades deportivas de Lazio, incluido el presidente y el director, para sostener la decisión.

Si bien no detalló el estado de las negociaciones ni cuán avanzado estuvo el interés, dejó claro que la prioridad era conservar la estructura ya establecida. Enfocó, en cambio, la explicación en la gestión del plantel y en mantener la coherencia interna del equipo, ante un escenario de múltiples puestos disputados y minutos regulados para cada jugador.