El fallo de no contar con la nómina de votos antes de sesionar volvió a generar un cortocircuito en el Senado. La reunión de Labor Parlamentaria, programada para las 14, fue dada de baja y la sesión quedó postergada, al menos, para la semana próxima. Detrás del episodio se asoma un enfrentamiento político que Infobae adelantó en su momento: un nuevo régimen de biocombustibles que, según la mirada de distintos actores, terminaría beneficiando a las provincias azucareras que producen bioetanol y a distritos con peso político, dejando fuera de la misma vara a las fórmulas aplicables al biodiesel para las pymes regionales.

Ayer, tras una cumbre informal entre sectores del oficialismo con línea liberal y la oposición de tono dialoguista, se había acordado presentarse en Labor Parlamentaria para cerrar un encuentro en el recinto sobre este tema, además de tratar expedientes judiciales frenados y traspasos de Nación a la Ciudad. Pasadas las 13, comenzaron a sonar inquietudes y, minutos después, los bloques dieron por terminado el encuentro y postergaron la sesión.

Qué propone el proyecto. En bioetanol, el proyecto plantea un corte obligatorio que subiría del 12% al 15% anual una vez sancionada la ley. Esa cuota se reparte en 6% para el bioetanol elaborado con caña de azúcar, 6% con maíz y un 3% restante sujeto a la libre competencia. En biodiésel, el corte se mantendría en 7,5% durante el primer año y escalonaría a 10% posteriormente. Además, se distingue entre empresas integradas, que participan de toda la cadena productiva, y las no integradas, foco de las pymes regionales. Las dudas puntuales eran sobre la transición para las no integradas y el nivel de lucha sectorial que podría generarse si el marco siguiera en esa dirección.

La clave está en las diferencias de vigencia. Para bioetanol, varios legisladores respaldaron un régimen de 30 años; para biodiesel, la continuidad fue más corta y compleja, y solo se consiguió extender para las no integradas hasta 2036. Como resultado, algunos senadores plantearon que, si esa extensión se mantiene, el 3% correspondiente debería regir durante toda la vida de la normativa.

Qué implicaría. Con un cronograma de reducción para las no integradas, éstas perderían cupo a favor del régimen de mercado libre, mientras que el blindaje para bioetanol permanecería intacto. Esa lectura disparó críticas cruzadas en varias bancadas, que de golpe se encontraron con colegas de ambos lados de la discusión. Incluso, un representante de La Libertad Avanza señaló que, aunque el Gobierno no quiere renegociar lo acordado en el dictamen, no descartaba posibles divergencias con el sector biodiesel, lo que anticipaba que la agenda terminaría frenada.

Tras lo ocurrido, la sesión quedó en stand-by y la expectativa pasa por una nueva convocatoria, aún sin fecha definida, para la próxima semana.