La Bombonera volvió a vibrar con un partido de Copa en la noche de este martes, cuando Boca recibió a São Paulo por la ida de los cuartos de final. El Xeneize se llevó el triunfo por 1-0 y ahora irá al Morumbí la próxima semana con la tarea de sostener el resultado global para avanzar a las semifinales. Como es habitual en la doble jornada, la gente hizo sentir su voz y terminó posicionando a varios nombres como protagonistas de la noche.
Entre los protagonistas emergentes, se destacó Facundo Jagger Herrera, un defensor central de 20 años que viene ganando minutos y consolidándose como una carta de confianza para el equipo. El joven zaguero, que debutó ante Recoleta en la Sudamericana como visitante, disputó seis encuentros consecutivos y fue titular en un cruce tan decisivo como el de hoy, coronando una racha que capitalizó la baja de Ayrton Costa. Desde que se anunció su nombre en la alineación, fue uno de los más coreados por la parcialidad. A lo largo del primer tiempo también recibió varias ovaciones, señal de que la hinchada ha abrazado su rendimiento.
Al hablar tras el encuentro, el entrenador Rodolfo Arruabarrena dejó en claro que la progresión de Jagger es valorada y que su presencia en el once no es casualidad: “Lo pusimos, aprovechó y sigue creciendo; demuestra la entereza que debe tener un central de Boca, gana muchos duelos y aprovecha las oportunidades; está aprendiendo y no hay que esperar elogios desmedidos.” Sus palabras buscaron equilibrar el interés por el juvenil con la lectura de que aún hay margen para mejorar.
Por su parte, la recepción hacia Jonathan Calleri fue marcada por la nostalgia y la cautela. El delantero, que entre 2014 y 2015 dejó huella en la camada de campeonatos y copas con la camiseta azul y oro, fue recibido con silbidos en su entrada y una serie de abucheos al anunciarse su nombre. En el tramo final, ya con el marcador a favor para Boca, fue cambiado y la desazón de la crítica se acentuó. Calleri respondió con serenidad a los micrófonos: afirmó que entendería la reacción de la gente hacia los rivales y remarcó que, aunque ya no viste esta camiseta, guarda un recuerdo feliz de su paso por el club. Aseguró que representa a otra institución y que, igual, siente orgullo de jugar en la Bombonera. Además, dejó entrever su enfoque en la revancha en el Morumbí, señalando que pelearán para darle la vuelta a la serie.
El árbitraje dejó constancia de una amonestación a Calleri tras un roce menor con Tomás Belmonte durante la pausa de hidratación, lo que además confirmó su imposibilidad de estar presente en el encuentro de vuelta. Boca, con la ventaja mínima, deberá ir a Brasil a defender su resultado y buscar la clasificación a semifinales en un contexto difícil, pero con la sensación de haber encontrado un rendimiento sólido en líneas defensivas y una aparición destacada de un joven que ya es objeto de debate entre la gente.