El caso, que ya había dejado al descubierto su exoneración del Senado por hacerse pasar por el ex legislador kirchnerista Marcelo Fuentes para reclamar favores, suma un episodio adicional a la historia de Alejandro Actis, expulsado de la Cámara alta. Fuentes cercanas señalaron a Infobae que Actis, conocido en la institución por su extravagante vestimenta de manos adornadas —lo que le valió el apodo de “El Señor de los Anillos”— extendió sus maniobras fraudulentas más allá de la suplantación de identidad.
Entre las declaraciones recogidas por este diario, una fuente del Senado indicó que Actis solía figurar como personal de seguridad en un despacho, para luego ser separado de ese rol y terminar como ordenanza, incluso alternando tareas como cafetero en el turno matutino. Su conducta, aseguraron, lo llevó a trazar un plan de mayor alcance: convencer a una persona con discapacidad para utilizar su teléfono y, mediante la aplicación del Banco Nación, iniciar un préstamo por 3.900.000 pesos. Los fondos, sin embargo, terminaron en una cuenta personal y, con intereses, hoy el monto adeudado se aproxima a los 5 millones, sumando también las respuestas que correspondan a la víctima y a la Justicia.
Por otra parte, la ambición desmedida y el desparpajo de Actis quedaron evidentes cuando, en nombre del responsable de la Secretaría Administrativa que administra la caja, Emilio Viramonte Olmos —quien ocupó ese cargo durante 15 días— trató de gestionar la categoría A-1 presentándose como Eduardo “Lule” Menem, asesor presidencial y cercano participante de la Casa. Menem, quien fue subsecretario de Gestión Institucional y figura de confianza de Karina Milei, era conocido en Balcarce 50 por su pasado como agente de la Presidencia.
El desenlace definitivo llegó cuando Marcelo Fuentes (Neuquén) se enteró de que alguien se hacía pasar por él para solicitar favores a distintos legisladores y sus oficinas. No fue difícil identificar al sospechoso: las gestiones requeridas por el supuesto “señor de los anillos” llegaban siempre a través de jefes de despacho y dependencias. Fuentes presentó la denuncia ante la Dirección General de Asuntos Jurídicos del Senado; mencionó diversas personas del Senado que habrían recibido peticiones de un impostor. Luego, emergieron otros casos similares, entre ellos intervenciones que afectaban a Carmen Álvarez Rivero (Córdoba) y a la jefa de despacho de Mariano Recalde (CABA), con indicios de que también habían recibido contactos irregulares.