En Añelo, la demanda de hospedaje para equipos que trabajan en la cuenca de Vaca Muerta impulsa un nuevo formato de inversión inmobiliaria. El proyecto BIT Añelo, desarrollado por NLK Capital y comercializado por Techfinance, ofrece a inversores la posibilidad de participar desde el valor de una cama operativa, sin necesidad de adquirir un departamento completo ni encargarse de la administración de alquileres.

La propuesta se apoya en un modelo que combina la compra por cama con una gestión profesional del operador. La rentabilidad prevista es del 15% anual en dólares, con distribuciones que se efectúan de manera trimestral. El vehículo de inversión es un fideicomiso de administración, diseñado para proteger el capital y garantizar rendimientos eficientes: los resultados se destinan primero a cumplir el objetivo del inversor y, si se supera ese umbral, el operador participa del excedente.

La ejecución está a cargo de VMS —Vaca Muerta Services—, que acumula una trayectoria de al menos diez años en la cuenca, y se encargará de la contratación con empresas, la atención de los huéspedes, la limpieza y el mantenimiento. Este esquema permite a quienes invierten por primera vez en Vaca Muerta acceder a un negocio inmobiliario sin tener que aprender a gestionarlo por su cuenta.

BIT Añelo contempla seis edificios de cuatro pisos, con un total de 384 plazas. Cada unidad incluye cocina integrada, living comedor, dos dormitorios, dos baños y climatización, además de servicios de limpieza, lavandería, conectividad y seguridad, elementos que las empresas valoran al elegir dónde alojar a su personal.

En términos de inversión, la estructura por cama reduce significativamente el capital inicial en comparación con la compra de una unidad completa. Por ejemplo, una unidad de BIT Añelo, a USD 35.000 por cama, suma USD 140.000 por cuatro camas, mientras que un departamento en Añelo se cotiza alrededor de USD 240.000. Esta configuración permite ajustar la cantidad de plazas a incorporar según el monto destinado al proyecto.