En lo práctico, no hubo un efecto de contagio regional claro: la mayoría de los mercados emergentes mostró estabilidad o avance, mientras las respuestas locales siguieron dependientes de la política doméstica. El ETF de Brasil cayó 2,1%, arrastrado por una baja de la Bovespa de 2,68% y una devaluación del real de apenas 0,12%.

En contraste, el índice de acciones líder argentino, el Merval, cayó 1,3% en pesos y 1,4% medido en dólares. El incremento del riesgo país fue más claro: avanzó 10 puntos básicos hasta 763, impulsado por la caída de los bonos Globales (emitidos bajo ley extranjera), que son los que más pesan en ese índice.

La lectura dominante es que, aunque pueda mejorar la cotización de Brasil, los mercados argentinos siguen afectados por el llamado “efecto Lula”, que eleva las probabilidades de la oposición para las elecciones de 2027. La política local se impone como un factor de fondo que dificulta la performance de bonos y acciones, incluso cuando el entorno internacional se mantiene relativamente estable.

Un dato externo que podría haber favorecido a Argentina no terminó repercutiendo de esa forma. La Reserva Federal mantuvo sin cambios su política monetaria y los bonos del Tesoro de EE. UU. permanecen con rendimientos alrededor del 5%. El petróleo continúa oscilando en torno a los 110 dólares por barril. Con ese marco, no aparecen catalizadores globales que expliquen la caída local; la lectura dominante es que la variable interna tiene un peso mayor.

En condiciones distintas, la contagio de Brasil podría haber sido puntual y limitado a quienes apostaron a Flávio Bolsonaro, con una duración breve. Mills Capital cita cuatro factores que sostienen un nivel alto de riesgo país; entre ellos, el tipo de cambio juega un papel relevante. Si bien Argentina cuenta con reservas suficientes para cumplir con vencimientos del próximo año, los inversores miran más allá de octubre de 2027, lo que reduce esa preocupación.

Ayer, por tercera jornada consecutiva, el Banco Central no realizó compras de dólares en el Mercado Libre de Cambios (MLC). Se operaron USD 628 millones y el dólar mayorista escaló 4 pesos, a 1.542, un récord intradía. Según F2, Andrés Reschini, el tipo de cambio de referencia Com. A 3500 cerró en 1.538,47, lo que indicaría una parte del volumen negociado por debajo del cierre. El BCRA no intervino, prolongando la racha sin compras a tres jornadas y marcando el mayor período sin compras desde el inicio de la fase de monetización en enero.

En la licitación del Tesoro se ofrecieron 15,8 millones y se aceptaron 11,56 billones para cubrir vencimientos por 10,5 billones, lo que representó una renovación de deuda de 106,33%.